BIOMECÁNICA DEL ESTRES (parte 3)

Actualizado: 22 dic 2021


Seguimos con nuestra mirada global.



En general tenemos un torso con rotación a la derecha y pelvis a la izquierda en forma de espiral. Toda esta adaptación que realiza el cuerpo como consecuencia del estrés, nos genera disfunciones biomecánicas, a nivel miofasciales y en nuestros sistemas viscerales. Nuestros órganos se afectan y químicamente se descompensan, por lo tanto dejan de funcionar correctamente.

Así que, a las alteraciones y los dolores viscerales y físicos, le sumamos desordenes en la presión arterial, la respiración, el sueño, afectando las relaciones y nuestra calidad de vida en general. La mala postura aparece inexorablemente como consecuencia del estrés crónico donde son habituales las escoliosis entre otras afecciones.

Este espiral descendente derecho es común en aproximadamente en el 90% de la población y no lo define nuestra dominancia derecha o izquierda.

Sabemos que existe una relacion invertida entre los dos hemisferios cerebrales y nuestro cuerpo, donde el izquierdo coordina los movimientos de la parte derecha de nuestro cuerpo y viceversa. Aunque obvio, perdemos de vista que, como la mayoría de la población es diestra, por lo tanto el hemisferio izquierdo es el procesador dominante en la mayoría de las personas. Si nos detenemos a pensar, el mundo está hecho para diestros: Las funciones de los teléfonos, las computadoras, el acelerador de los autos, los electrodomésticos, etc. El hemisferio derecho tiene menos presencia y genera asimetrías que se reflejan en el cuerpo.

Debemos enfocarnos en desarrollar el hemisferio no dominante sabiendo que aquellas personas que tienen el cerebro muy desarrollado, usan simultáneamente ambos hemisferios.


Algunos puntos a tener en cuenta:

La humanidad, a través de su existencia, resolvió el estrés básicamente con dos acciones, LUCHA Y/O HUIDA.

Hoy en día, no lo resolvemos con estas reacciones, lo hacemos con el INTELECTO.

Como nuestro cuerpo sigue reaccionado por memoria celular, la opción inteligente es re educarlo para lograr el cambio de hábitos con técnicas que se basan en la toma conciencia basadas la neurociencia y la biomecánica.

Transformar nuestros tejidos, musculaturas, fascias y huesos a través de nuestra programación neuronal.

*Dato extraído en la certificación de Fisiom

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